Cuchillos de cocina y sus materiales

Los cuchillos de cocina son tan importantes para el chef como las propias recetas cuyo secreto guardan tan celosamente. A la hora de elegir un cuchillo y comprender su uso, es indispensable un buen conocimiento de los materiales que lo componen.

Veamos qué materiales son los más habituales en la fabricación de cuchillos de cocina y las características que derivan de los mismos.

Acero inoxidable

Es el material más común que encontramos en los cuchillos de cocina. Es muy resistente a la corrosión: como su nombre indica, el acero inoxidable sí se oxida, pero, al llevar cromo, este crea una fina capa que lo protege de los ataques de corrosión, por lo que estos cuchillos cuentan con una amplia durabilidad. El inconveniente de los cuchillos hechos de este material, es que necesitan ser afilados con bastante frecuencia, pues pierden rápido el afilado.

Acero al carbono

Formada de hierro y carbono, la mayor ventaja de esta aleación es que mantiene fácilmente el afilado, dada su dureza. Por el contrario, su mayor desventaja es que se oxida fácilmente con la humedad. Para evitar la decoloración han de ser lavados y secados inmediatamente después de cada uso. También tienden a oxidarse si no se utilizan durante un cierto tiempo, por lo que hay que tratarlos para evitar la decoloración.

En este post tienes toda la información sobre los cuchillos de acero al carbono.

Acero inoxidable de alto carbono

Con respecto al acero inoxidable, la aleación con alto carbono permite un afilado mejor y más duradero. La aleación de acero inoxidable con mayor porcentaje de carbono, resulta en un material más resistente a las manchas y que mantiene mejor el afilado. Además, aguanta bien las altas temperaturas y la corrosión. Tienen un precio algo más elevado, pero son una buena elección. Entre sus desventajas, destacar que exige mayores atenciones para su mantenimiento.

Titanio

Hechos de un material más ligero que el acero, los cuchillos hechos de titanio, mantienen bien el filo y son resistentes. Otra ventaja es su flexibilidad, por lo que este material es idóneo para cuchillos destinados a acciones precisas, como puede ser la de filetear.

Acero damasco

Las hojas hechas de damasco (denominación que responde a un proceso de fabricación, antes que a un material en sí mismo) presentan un acabado moteado, que les otorga una estética particular. Esto se debe a que su núcleo es de acero de carbono, rodeado por capas de acero inoxidable de diferentes durezas. En conjunto, crean un cuchillo duro y que mantiene bien el afilado.

Cerámica

Últimamente, los cuchillos de cerámica se han puesto de moda. Resultan muy decorativos, son ligeros y ofrecen buenos resultados. No son porosos, por lo que no transfieren el sabor de los alimentos y al no llevar metal, no oxidan los alimentos. Además, se mantienen siempre afilados y son de fácil limpieza. Como desventajas, su precio es algo más elevado y pueden romperse con facilidad, si no se manejan de manera apropiada. No es un material sustituto del metal, ya que sirve solo para cortar verduras, frutas y otros alimentos sin hueso.

Puedes consultar aquí más información sobre estos cuchillos.

Cada tipo de material tiene sus ventajas e inconvenientes. Echa un vistazo a nuestros cuchillos de cocina y escoge el que se adapte mejor a tus necesidades.

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